Nana.
Duérmete niño,
duerme
bajo los olivos la tierra se agrieta
y el sol saluda a la luna.
Le dice que está más delgada
que pronto parecerá una uña.
Duérmete niño,
duerme
bajo el manto de la tarde naranja
en la que la luna se despide
del sol, diciéndole
que está siempre radiante.
Duérmete niño,
duerme
bajo mi atenta mirada
en el olivar anciano
en los últimos rayos del día
en que la luna le dice al sol
que se marche en silencio
porque mi niño ya se dormía.
duerme
bajo los olivos la tierra se agrieta
y el sol saluda a la luna.
Le dice que está más delgada
que pronto parecerá una uña.
Duérmete niño,
duerme
bajo el manto de la tarde naranja
en la que la luna se despide
del sol, diciéndole
que está siempre radiante.
Duérmete niño,
duerme
bajo mi atenta mirada
en el olivar anciano
en los últimos rayos del día
en que la luna le dice al sol
que se marche en silencio
porque mi niño ya se dormía.




