¿Cuánto hace desde la última vez que cantaste?.

La PSIQUE es un integrado neuronal cabrón, que cuando el ICH (Integrado de Conducta Humana) lleva mucho tiempo sin cantar, evoca una melodía rabiosa para dejarte en ridículo delante de quien pueda oírte. Un ejemplo claro sucede cuando uno hace tiempo que no va al cine: la PSIQUE evoca la canción de movierecord. Vaya putada. No te la puedes quitar de la cabeza.
La PSIQUE no entiende de calidad musical. Todo lo contrario. El HIT de RadioTeleTaxiFMyOlé es el single candidato a salir a flote. La húngara, currichi, los chunguitos,... sin contar con la canción odiosa del anuncio repelente de compresas, pavo sin sal, zumo Don Simón y leches Pascual, o la del colacao.
El problema está en nuestra cultura. Creo que en el mundo somos los menos “cantongos” (los que bailan son bailongos, ¿no?). En Brasil y Cuba, los niños nacen con las percusiones y los sones en los labios. En África la gente canta en los pueblos, en las calles, en su vida y son la cuna (y origen) de las verdaderas cunas americanas del jazz, blues, swing. Sólo un detalle, en la música africana predomina el uso de las pentatónicas y las “blue notes”, y no tiene nada que ver con que el Si y el Fa tuvieran connotaciones satánicas en la edad media. Vamos, que estaba todo más que inventado por esos lares.
¿Cuánto hace desde la última vez que cantaste? ¿En un karaoke? ¿Con alto grado de intoxicación etílica? No importa que nadie te oiga, canta. Busca una melodía que te guste, atrévete con alguna pieza de jazz vocal, busca una canción que te haga sentir bien y ensáyala. Empieza, si quieres, en la ducha. Cierra los ojos si te da vergüenza. Canta con la ducha llena. No importa si bien o mal...
Ahora tengo una melodía en la cabeza, y voy a cantarla: “Always look on the bright side of life” de Monty Python. Sólo sé el estribillo, y además también puede silbarse.
Propongo varias opciones:
- Eres un enfermo, de las Supremas de Móstoles (yo también mandé un SMS... Tongo!!)
- La distansia el mayor enemigo, de Tijeritas.
- Perdóname, del Civera.
- Las Valkirias, de Wagner.
- Últimamente, de Ismael Serrano.
- The killer song, de la bso de Kill Bill vol.II (en silbidos).
- Valió la pena, del Mark Anthony.
- Cuervo Ingenuo, de Javier Krahe.
- Summertime, de Gershwin.
- Don’t worry, be happy, un medley de Mecano, la canción del verano de la ONCE, ...