Quise agradecerte y seguir haciéndolo.
Gracias.
Me quisiste antes que nadie
te oí decir un se libre, mi niño,
te oí decir quiérete más de lo que me quieras
en una voz de amor infinito.
Gracias.
O nuestros corazones son indivisibles
inseparables
fieles a nosotros mismos
limpios
o esto no es lo que queremos, y nos habremos equivocado...
... dijiste, tengo una corazonada con nosotros, por eso somos.
Gracias.
De pronto me miras a los ojos y me dices
algo tan de corazón que podría poner fin a todo.
Te amo, tanto, que si lo necesitas ve con ella.
Te amo tanto, que te diría lo que un amigo te diría
en un secreto de confesión
aunque me muera de miedo
de perderte.
Gracias.
Pido a las estrellas fugaces siempre el mismo deseo,
para asegurarme la certeza de que se cumpla,
y pedirle al genio de la lámpara deseopedirmildeseos
y pedirle en cada uno otra vez el mismo
emocionado, como si no me lo creyera, como la mayor suerte del mundo,
que me quiera.
Gracias.
Por dejarme copiarte el ingrediente secreto de la tortilla de patatas,
por cuidar de mi niño, de mi hombre, de mí,
por hacer el sofá cama
por sentirte bailar, sentirte cantar,
por tus pinturas, por tus colores, por quedarte conmigo,
por hacerme reir, hacerme llorar, hacerme sentir vivo,
por la luz que me das,
por miradas donde descansar,
por tu belleza, tu fuerza, tu dulzura, tú.
Gracias.
Gracias.
Gracias.